Cómo hacer de toda tienda una “flagship store”

Cada vez está más de moda el término ‘Flagship Store’, que hace referencia a un concepto de marketing experiencial y se enfoca en la tienda más emblemática de una marca. Suelen plantearse como tiendas de gran superficie, ubicadas en zonas privilegiadas de las grandes ciudades, cuyo diseño y decoración está muy cuidado ya que tienen el objetivo comunicar la esencia de la marca. Las marcas utilizan el concepto flagship store como metáfora para hacer referencia a su tienda más representativa y experiencial. En ellas, además de los convencionales, se ofrecen una gran variedad de servicios dirigidos a mejorar la experiencia de marca.

Estas tiendas pueden ser concebidas como imposibles para comercios más pequeños, pero utilizando las nuevas tecnologías y la creatividad en el branding y el diseño, se consiguen aprovechar todas las oportunidades para ofrecer una experiencia de compra única. El objetivo: diferenciarse de la competencia ofreciendo algo singular, propio y adaptado a su cliente potencial, aportando valor añadido al proceso de compra.

Aprovechar las nuevas tecnologías

La digitalización del sector implica la inclusión de herramientas que ayudan a mejorar el servicio ofrecido dentro de las tiendas y la experiencia de compra del cliente, acercándose al ideal de flagship store.

  • Cartelería digital interactiva: Aporta una imagen de marca moderna, además de mostrar contenido personalizado y útil para enriquecer la experiencia de compra y mejorar el engagement con nuestros clientes al poder interactuar con ellos.
  • Vídeo analítica: Incluida en las pantallas mediante cámaras integradas, permite medir y analizar el comportamiento de tu audiencia, de manera anónima y respetando la privacidad, para ofrecer contenidos personalizados que sean de verdadera utilidad para los visitantes.
  • Mobile engagement: Sirve para utilizar el marketing de proximidad enviando información personalizada a los smartphones de los clientes en el establecimiento mediante beacons o mediante códigos QR escaneables en el contenido mostrado en las pantallas digitales interactivas. De esta manera, los clientes pueden llevarse la información fuera de la tienda y mejora su experiencia con la marca.

Diseño e imagen visual

Los comercios locales necesitan reinventarse y mostrar una nueva imagen ya que el diseño importa mucho y ayuda a llamar la atención de forma más visual. Para hacer del pequeño comercio una flagship store, hay que cuidar su diseño, su decoración, su iluminación, su olor, su hilo músical… Es muy importante trabajar la propia tienda con la ayuda de la digitalización y crear un espacio abierto, lúdico, interactivo y experiencial que ofrezca a los clientes un valor añadido a la compra.

Atención de compra personal y personalizada

El pequeño comercio tiene la posibilidad de ofrecer un servicio más cercano y personalizado a cada cliente. La amabilidad y la capacidad de escuchar al cliente son habilidades que debe tener todo minorista. Hay que estar formado, ser profesional e interesarse por las necesidades del cliente. Esto, unido al análisis de los clientes dentro de la tienda gracias a las nuevas tecnologías, permite personalizar la información y los mensajes de la marca hacia los visitantes, y hacer que los retailers tengan información de los clientes de antemano.

Estrategia omnicanal

La comunicación omnicanal es necesaria para poder interactuar con los clientes mediante cualquier canal de forma óptima. La estrategia omnicanal busca una comunicación que concuerde en todos los canales para una mayor fidelización de los clientes y una buena experiencia de compra. Esto incluye la página web, la app o las redes sociales, además de los contenidos personalizados que se muestran en la cartelería digital o que se comparten mediante mobile engagement. De esta manera, es posible cerrar el recorrido de compra al fomentar una buena experiencia en la tienda que pueda acabar en una compra a través del e-commerce, o viceversa.

Ofrecer experiencias únicas

Lo que diferencia a una flagship store de cualquier otra tienda es, fundamentalmente, su manera de enriquecer la experiencia de compra. Las grandes marcas ofrecen a través de estas tiendas inspiración, entretenimiento y nuevas experiencias de compra. Para conseguir ponerse a su altura, el pequeño comercio debe realizar pequeñas acciones que ayudarán a mejorar su imagen y a marcar la diferencia, como pueden ser:

  • Organización de eventos: Con expertos, influencers, u organizaciones que sean de interés para los clientes y que mejoren tu imagen de marca. Se pueden realizar tertulias, manualidades… que hagan de la compra una experiencia nueva.
  • Zonas de restauración y ocio: Incluir dentro de la propia tienda una sala de ocio y descanso, con cargadores y sofás para descansar mientras se les ofrecen otros contenidos, o mientras se les permite probar los productos o servicios que se ofrecen.
  • Cartelería digital o espejos inteligentes: Se puede mostrar, por ejemplo, la misma prenda en diferente color y talla o sugerir otros artículos que combinen, mejorando la experiencia de compra de los clientes, y mejorando la imagen de marca.
  • Servicios complementarios: Dependiendo de lo que ofrezca tu tienda, puedes proporcionar servicios complementarios de manutención, revisión… de manera gratuita, que ayudarán a fidelizar a los clientes y hacer que vuelvan.
  • Entrega a domicilio: Aunque es una idea simple, ayuda a mejorar mucho la experiencia de compra y la imagen de marca. Si un cliente realiza grandes compras en tu tienda, puede ser de gran ayuda llevar la compra a casa unas horas después para que los visitantes puedan seguir con su día de compras.

Desde myBloo te ayudamos a conocer a tus clientes potenciales y a involucrarles con tu marca, mejorando su experiencia de compra y haciendo que tu establecimiento resulte innovador. En un mercado tan global, donde las grandes marcas están a pie de calle compitiendo con los pequeños comercios, éstos deben actualizarse para poder ofrecer un servicio único y personal, que ayude desde el boca a boca a convertirte en el referente del barrio. Tener una pequeña tienda, que actúa como una gran flagship store, es un gran elemento diferenciador que ayuda a construir una imagen de marca y a fidelizar clientes.

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